Question to Consider:
How can this power affect our lives?
How can this power affect our lives?
87. Lo que es el bien sin la verdad y lo que es la verdad sin el bien, puede verse manifiestamente en el hombre. Todo su bien reside en su voluntad y toda su verdad reside en su entendimiento, y la voluntad no puede por virtud de su bien efectuar cosa alguna sino por medio del entendimiento; no puede obrar, no puede hablar, no puede sentir; toda su fuerza y poder lo tiene por medio del entendimiento, por consiguiente por medio de la verdad. Él bien con relación a la verdad y la verdad con relación al bien es como el corazón con relación, al pulmón y el pulmón con relación al corazón en el cuerpo humano. EL corazón, sin la respiración de los pulmones, no produce movimiento ni sentimiento alguno; pero la respiración de los pulmones por virtud del corazón lo hace todo. En el mundo espiritual el poder de la verdad es pasmoso. Un ángel que se halla en la Divina Verdad por el Señor, por más que en cuanto al cuerpo parece ser un niño, puede ahuyentar y perseguir hasta el infierno y echar en las cavernas allí a una multitud de espíritus infernales, que tienen la forma de Anakim y Nephilirn, es decir, de gigantes; y cuando salen de las cavernas no se atreven ya a acercarse al ángel. Los que se hallan en la Divina Verdad por el Señor, son en el mundo espiritual como leones en cuanto a fuerza, por más que con respecto al cuerpo no tienen más fuerza que una oveja. El caso es idéntico con los hombres en la tierra, que se hallan en verdades Divinas por el Señor, cuando luchan contra males y falsedades, por consiguiente contra hordas de demonios, porque éstas, consideradas en su esencia, no son ni más ni menos que males y falsedades. La razón por la cual hay tal poder en la Verdad Divina, es que Dios es el Bien mismo y la Verdad misma, y crió el Universo por medio de la Divina Verdad, y todas las leyes del Orden, mediante las cuales mantiene el Universo, son verdades. Por esto dice Juan:
« Por el Verbo fueron hechas todas las cosas y sin él nada de lo (que es hecho fue hecho » (Juan 1:3, 10).
Y en David:
« Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca » (Salmos 33:6).